Padres se reunieron en la vereda del jardín de infantes en Carlos Cervantes al 3200, Rafael Calzada, tras el anuncio sorpresivo de cierre por la muerte de la dueña y falta de conocimientos del único heredero.
La institución privada incorporada a la enseñanza oficial atiende a 105 alumnos de 3 a 5 años. Padres reclaman que la inspección distrital número 5, a cargo de Marcela Fariña, ignora la voluntad del viudo de iniciar la sucesión y rechaza documentos.
Denuncian reducción de plazos de cierre de 20 a 10 días y piden tiempo para trámites. Las clases continúan normalmente con maestras presentes pese a deudas.
Los padres rechazan reubicar niños por romper vínculos afectivos y exigen intervención de autoridades para priorizar la salud psíquica de los alumnos.