El megaoperativo de Policía Federal y Migraciones en Once, iniciado a las 10 de la mañana, supera las ocho horas con retenes en esquinas clave como Pueyrredón-Perón, Pueyrredón-Mitre y Castelli-Corrientes, generando colas peatonales y vehiculares eternas mientras revisan documentos, huellas y pertenencias en busca de indocumentados, prófugos y trabajadores en negro.
Los vecinos protestan furiosamente por demoras de hasta una hora en hora pico cerca de la estación Once, con testimonios de docentes que lo llaman "vergüenza" y "simulación del ICE", vendedores que perdieron el día entero y familias que no pudieron comprar ni entrar a locales, mientras solo seis personas fueron demoradas, cinco de ellas retenidas por irregularidades menores como documentos vencidos o presentaciones judiciales pendientes.
Expertos explican que el sistema arroja el estatus migratorio completo de cada persona, distinguiendo turistas, residentes o ilegales, pero aclaran que no controlan trabajo en negro en esta etapa, reservado para Secretaría de Trabajo. Críticas al decreto 70 derogado por la gestión anterior permiten ingreso de migrantes con antecedentes, y vecinos cuestionan por qué no van a fronteras o Puerto Madero en vez de Once.
La situación se tensiona con gente apurada por trenes y niños revisados, aunque por momentos se tranquiliza; el tránsito colapsa en Sarmiento, Castelli y Mitre, todo en rojo, y los comerciantes sufren pérdidas por el caos que dura todo el día.