El panel de Mediodía bien arriba continuó debatiendo la pelea entre Moria Casán y Betiana Blum, destacando que Blum niega las críticas a la obra Cuestión de Género y evita confrontar públicamente a Casán. Los conductores criticaron la actitud de Blum por ir al camarín de Casán después de la función para sugerir cambios en el guion y peinado, considerándolo una falta de respeto al director Nelson Valente.
Se repasaron antecedentes de Blum, como su conflicto con Solita Silveyra y diferencias con Gerardo Sofovich, cuestionando por qué mantiene una "careta" pese a ataques sistemáticos de Casán en TV. El panel anticipó consecuencias en el almuerzo de Juana Viale con Blum, donde esperan que hable del tema, y especularon sobre posible carta documento de Casán vía su abogada Ana Rosenfeld.
En un clip de Casán, la vedette rechazó invitación de Blum a su programa, la llamó "negadora serial", "pesada" y acusó de envidia por ovaciones al final de la obra. Casán defendió su rutina post-función privada y recomendó a Blum "limpiarse la boca" antes de criticar, cerrando con "Chao, baby".
Los panelistas tomaron partido por Casán, alabando su franqueza frente al silencio de Blum, y destacaron su rol icónico pese a la edad.