El presidente Javier Milei viaja este sábado a Israel en pleno conflicto regional, invitado por Benjamin Netanyahu para un acto histórico: encender una antorcha en el Día de la Independencia, primera vez que un mandatario extranjero lo hace en más de 70 años.
Milei demostrará su alineamiento geopolítico con Israel y Estados Unidos, con gestos previos como declarar terroristas a Hezbollah, Hamas y Quds Fuerza, y expulsar al encargado de Irán. Posibles anuncios incluyen traslado de embajada de Tel Aviv a Jerusalén, vuelos directos Buenos Aires-Tel Aviv y acuerdos universitarios.
En entrevista, Milei defendió la decisión: "Tel Aviv puede ser la capital política de Israel, pero la capital espiritual es Jerusalén", afirmando moverse en el lugar correcto de la historia.