Migraciones y Policía Federal realizaron un megaoperativo en el barrio de Once que duró más de cinco horas y controló a 760 personas con el dispositivo Morfo ID para datos biométricos y antecedentes.
Hubo momentos de tensión por el reconocimiento biométrico inesperado y bloqueo de calles; se demoraron personas por documentación irregular y se expulsarán a dos extranjeros: un peruano condenado por robo y un senegalés con residencia precaria vencida. Otras seis fueron liberadas.
La irregularidad migratoria no es delito penal, pero el control identificó vencimientos y antecedentes en comerciantes, clientes y peatones.