La Policía Federal Argentina y la Dirección de Migraciones desplegaron un megaoperativo en Once, en la esquina de Perón y Pueyrredón, con unos 200 efectivos controlando documentos y huellas dactilares para detectar inmigrantes ilegales y personas con antecedentes.
El cronista Facundo Muñoz reportó en vivo que la gente debe pasar por el control, con filas de hasta 15-20 minutos; se retienen a quienes ingresaron ilegalmente o tienen pedidos de captura, como dos primos demorados por averiguación de antecedentes.
Entrevistados mostraron opiniones divididas: algunos apoyan el control para verificar legalidad, otros lo critican como represión, discriminación o show mediático, mencionando violaciones a la libertad de tránsito y trabajo.
En estudio, panelistas debaten la medida, comparándola con el ICE de Trump y defendiendo su necesidad contra delitos como trata y narcotráfico, mientras opositores alegan falta de perspectiva de derechos humanos y estigmatización de migrantes.
El operativo, similar a anteriores en Flores y Olimpo, se extenderá con cintas perimetrales para obligar el paso por controles en varias esquinas.