El escándalo Propofes involucra a médicos del Hospital Italiano que sustraían propofol y otros fármacos para fiestas recreativas, denominadas así entre acusados. Delfina Fini Lanusse y Hernán Boveri están procesados con pruebas semiplenas por administración fraudulenta, con embargo de 70 millones de pesos, prohibición de salida y contacto mutuo.
La investigación inició por alerta de una residente amiga de Fini Lanusse ante faltantes de medicamentos, antes de la muerte por sobredosis del médico Alejandro Salazar. Ambos confesaron ante la Asociación Argentina de Anestesiología haber consumido y sustraído drogas para uso personal fuera del hospital, pero se negaron a declarar en la causa judicial del juez Sánchez Sarmiento.
Boveri presentó un descargo escrito de 20 páginas defendiendo su relación consensuada con Fini Lanusse, negando abusos o riesgos, explicando insumos secuestrados en su casa como para tratamiento oncológico de su perro o uso formativo, y cuestionando la validez de declaraciones previas por falta de defensa técnica.
El caso conecta tres expedientes: robos en Italiano, muerte de Salazar y sustracciones en Hospital Rivadavia por Tati Leclerc. Panel debate estrategias de defensa para alegar enfermedad y nulidad de sumarios previos.