Leopoldo Luque declaró sorpresivamente durante 30 minutos en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, victimizándose, apuntando a las hijas y reconociendo pagos de Maxi Pomargo para convencerlas de la internación domiciliaria.
Mario Baudry, representante legal de Dieguito Fernando, afirmó que Luque confesó conocer la patología cardíaca de Maradona desde 2007, no medicarlo pese a recomendaciones y que un diurético lo habría salvado de la retención de líquidos durante 5 días y 12 horas de agonía sin controles.
Luque admitió que era internación domiciliaria para adictos, no cuidados intensivos, y que mintió a Pomargo cobrando por ello; los enfermeros falsearon planillas, jugaron afuera y no avisaron del hematoma ni hinchazón pese a llamadas de Verónica exigiendo ambulancia.
Baudry criticó que el equipo médico de Luque, Kosachov y Díaz mintió sistemáticamente, contrató abogado 30 días antes y que Luque no revisó a Maradona; audios incorporados confirman todo y sugieren penas severas, extendiéndose a Pomargo.
Los acusados niegan responsabilidad alegando que Maradona racionalizaba todo y no se podía internar a la fuerza, pero Baudry insiste en omisiones graves que causaron la muerte por paro cardíaco evitable.