Irán reabrió por completo el Estrecho de Hormuz al tráfico comercial durante el alto al fuego, confirmando la medida tras el cese en Líbano. Estados Unidos lo presenta como victoria diplomática, pero Irán amenaza con cerrarlo si no se retira la fuerza naval estadounidense, manteniendo tensión pese al anuncio.
Ambos países reivindican el control: EE.UU. confirma apertura pero retiene presencia naval para "mantener el acuerdo". El mapa muestra buques petroleros (puntos rojos) y contenedores (verdes) transitando la zona clave para el comercio mundial.