El gobierno de Irán desmintió categóricamente la exigencia de transferir sus reservas de uranio enriquecido a Estados Unidos, pese al rechazo de Teherán; el presidente Donald Trump ratificó en mitin en Arizona que el traslado es inminente mediante intervención física en instalaciones iraníes con excavadoras.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán aseguró que el uranio no se trasladará a ningún lado; el portavoz Ismail Bakay lo afirmó en TV estatal, negando que se planteara en negociaciones.
Trump escribió en Food Social que EE.UU. recibirá polvo nuclear de ataques B-2 pasados, en medio de bloqueo en estrecho de Hormuz y presión militar.