Más del 60% de inquilinos se endeudan con tarjetas y préstamos para pagar alquileres, priorizándolos sobre otros gastos pese a salarios atrasados y expensas que representan el 50% del total. El mercado se estabilizó post ley de alquileres con negociación posible, oferta alta y reajustes IPC cada 3-4 meses, pero sueldos no acompañan y propietarios transfieren aumentos de prepagas.
Los inquilinos que quieren pagar achican gastos, hacen pluriempleo como apps de transporte y calculan costos de mudanza, depósito y honorarios inmobiliarios que ahora les resultan inalcanzables. Propietarios enfrentan propiedades ociosas por ex-Airbnb y tardan más en alquilar por expensas altas.
Impulsan desalojos express en tres días de vencimiento para morosos, pero diferencian inquilinos cumplidores de ocupas y estafadores que pagan un mes y desaparecen o usan propiedades para otros fines. No hay alta morosidad, se negocia con propietarios comprensivos, pagos por transferencia bancaria y equilibrio por ley de alquileres.
La clase media baja sufre sin indemnizaciones por quiebras, viaja con costos altos a CABA y prioriza el hogar como refugio, endeudándose en comida y básicos. Procesos de desalojo deben acelerarse contra usurpadores sin menores, no contra familias con voluntad de pago.