Gustavo López recibió una mención por sus 45 años dedicados a la cultura, lo que describió como una caricia al alma en momentos difíciles, durante su participación en el programa donde mostró imágenes del evento multicolor con figuras como Kelly Olmos y Alfonsina.
Contrastó la política pública cultural de antaño en Buenos Aires, con 70 bibliotecas en comedores, tren de teatro y cine, Usina del Arte, feria Buenos Aires Piensa y recitales masivos de Mercedes Sosa y León Gieco, todo desmantelado por el actual gobierno.
Señaló que el gobierno nacional y de la ciudad impiden políticas de inclusión cultural por miedo a la gente disfrutando y cuestionando, mientras compiten por derecha privatizando la radio y el canal públicos de la ciudad, acción calificada como ilegal por falta de licencia.
El panel celebró el premio como reconocimiento al abuso de la cultura, y López enfatizó la transformación social que generaba esa gestión anterior frente a la actual ocultación y castigo.