El fiscal Sandro Abraldes solicitó reanudar de inmediato el proceso judicial contra Piti Álvarez y fijar fecha para el juicio oral por el homicidio de un vecino en su barrio y abusos sexuales a dos jóvenes.
Álvarez alega memoria selectiva e imputabilidad dudosa, pero el fiscal rechaza la dilación al destacar su lucidez en shows masivos como el de 40.000 personas en Córdoba, donde firmó contratos y criticó a la Justicia.
Peritos confirman que dispone de reserva cognitiva para el proceso penal, aunque recomiendan tratamiento de salud mental; el fiscal cita sus apariciones públicas como prueba de orientación y dominio cognitivo.
En el crimen, Álvarez admitió al aire haberlo matado "como cualquier animal" y luego fue a un boliche; ahora toca en Rosario el 9 de mayo pese a la causa.