El fenómeno del Niño se desarrollará en el Pacífico con casi 100% de probabilidad desde junio, según el Servicio Meteorológico de Estados Unidos, pudiendo ser moderado a fuerte como en 1982-83 o 1997-98.
Anomalías de temperatura muestran calentamiento bajo la superficie que aflorará en dos meses, generando más tormentas que liberan calor y alteran vientos, trayendo exceso de lluvias a Sudamérica en 3-4 meses.
Históricamente, eventos similares causaron inundaciones en Santa Fe (2003, 2007), con agua hasta los techos; riesgo catastrófico para Argentina si se satura más ahora.
El Niño afectará litoral, Córdoba y Buenos Aires, coincidiendo con invierno donde el suelo no seca.