La familia del niño Ángel López realizó una vigilia en el Obelisco de Buenos Aires para nacionalizar el pedido de justicia por su muerte en Comodoro Rivadavia. El padre, Luis López, y su pareja Lorena Andrade encabezaron la protesta tras el homicidio agravado por el vínculo cometido por la madre biológica Mariela Altamirano y su pareja Michelle González, quienes están detenidas.
Ángel sufrió golpes en un plan sistemático de maltrato después de que la justicia lo sacara a su padre y ordenara revinculación con su madre. Luis López denunció fallas del sistema judicial que ignoraron las súplicas del niño de cuatro años, quien con dificultad para hablar expresaba querer quedarse con su "mami" Lorena, su mamá del corazón.
El abogado de la familia contó que es el primer caso en 17 años que lo hizo llorar, criticando a jueces de familia que no conocen a las familias y la ineficacia de leyes como la de Lucio. López acusó falsas denuncias y exigió fin a estos abusos para evitar más víctimas como Ángel o Lucio.