El panel de Cuestión de Peso analiza por qué participantes como Camila tardan en pedir ayuda pública ante complicaciones en pesajes, vinculándolo a sesgos evolutivos de "luchar o huir" y culturales que ven pedir ayuda como debilidad.
El doctor Alberto compara con Alcohólicos Anónimos: primer paso es aceptar impotencia ante el problema. Admiten que culturalmente una persona con sobrepeso pierde credibilidad si pide ayuda y luego falla.
Participantes confiesan: Camila dudaba por no ser egoísta si otros como Rosa están por 100 gramos; otros temen no crean promesas de "lunes empiezo". Volver al programa ayuda a pedir auxilio sinceramente.