La actriz alemana Colín Fernández denunció a su exmarido, el actor Christian Ullmann, por crear y difundir deepfakes sexualmente explícitos con su imagen durante más de 10 años usando inteligencia artificial.
Ullmann, conocido como defensor del feminismo y hombre de familia, mantenía cuentas falsas en redes para hostigarla mientras la consolaba públicamente, controlándola emocionalmente tras su divorcio.
El caso indignó a Alemania, acelerando reformas legales contra imágenes no consentidas con penas de hasta dos años de prisión y bloqueo rápido de cuentas, en medio de debates sobre violencia sexualizada online donde solo el 2% de casos se denuncia.
Manifestaciones masivas exigen mayor protección, y Ullmann dio una nota polémica respondiendo al escándalo.