El biólogo Esteban Freve explica que las aves marinas, especialmente pelágicas como albatros y petreles, son las más amenazadas por mal manejo de pesquerías, cambio climático y desarrollo costero no planificado.
Estas especies registran primero los cambios oceánicos por pasar mucho tiempo en el mar y sufren captura incidental en pesquerías industriales.
El desarrollo costero genera vertidos contaminantes en áreas sensibles, afectando directamente su supervivencia.