Un escultor rosarino de la fundación, junto a Víctor y Ezequiel, trae tres estatuas en tamaño natural de Mirta Legrand hechas en 3D orgánico con plástico, como sorpresa.
Reaccionan al escándalo previo de una estatua fea en Villa Cañas. Llegaron a los estudios, las taparon por sorpresa, pero Mirta Legrand no las vio aún.
Panel bromea sobre estatuas y chistes, destacando que se merece reconocimiento por su carrera.