La enfermera declaró que actuó con presunción de buena fe y que lo escrito por la otra persona refleja lo sucedido.
Niega haber pedido completar datos falsos y explica que la hoja de control de signos vitales está en blanco porque no se realizó el control.
Detalla que Diego se resistió y negó los controles mientras agonizaba, lo que hace imposible esa situación, y que la otra parte de la hoja registra acciones supuestamente realizadas cuando Diego ya estaba muerto.
Afirma que ni siquiera vieron a Diego en ese momento.