El pastor alertó que creyentes enfrentan crisis económicas pese a promesas bíblicas de provisión divina como "el Señor es mi pastor, nada me faltará", porque simplifican la fe sin orden ni administración responsable, citando Filipenses y Mateo donde Dios cuida como a las aves.
En Argentina los morosos en bancos y billeteras virtuales se cuadruplicaron este año, afectando a cristianos por endeudamiento ante vientos externos como guerras, y cuestionó por qué creyentes con negocios inestables dudan de Dios, afirmando que las promesas son inmutables.
Explicó siete pecados o errores que quitan bendición financiera, empezando por el desorden, que no atrae bendición y trae complicaciones como deudas, ya que la Biblia enseña a ser buenos administradores de la gracia de Dios según 1 Pedro 4 y 1 Corintios 4, y Dios restringe bendiciones sin orden.
El desorden lleva a endeudarse sin planificación, como préstamos para tapar agujeros que quitan confianza celestial y estorban la provisión divina, aunque deudas calculadas a tasa cero no son pecado.