El pastor continúa explicando que Dios candidateó a David como nuevo pastor del rebaño porque cuidaba las ovejas de su padre arriesgando su propia vida contra osos y leones en el anonimato, granjeándose el corazón de Dios sin que nadie lo viera.
David demostró fidelidad en lo secreto, lo que lo posicionó para gobernar Israel según 2 Samuel 7, donde Dios lo sacó del redil para pastorear su pueblo, contrastando con Saúl que priorizó al pueblo sobre Dios y perdió todo, atrayendo maldición a su familia.
Jesús conquistó el corazón del Padre en la carpintería antes del ministerio público, como en Mateo 3:17 donde Dios declara su aprobación al bautismo. El pastor urge fidelidad en lo oculto como habitación, finanzas, sexualidad y diezmos para que Dios promocione con mayores responsabilidades y unción.
Los líderes deben buscar aprobación solo de Dios, no fama humana, cuidando la 'monedita' que Dios confía como un hijo o persona en célula, para multiplicar responsabilidades.