María Fernanda Callejón continuó su testimonio en el programa contra su exmarido Ricky Diotto en el juicio por violencia de género en Zárate-Campana, relatando agresiones verbales, empujones, violencia económica y negando que sea venganza por infidelidad. Rechazó un acuerdo sobre bienes como la casa y camioneta a favor de su hija Giovanna Diotto Callejón, ya que Diotto se enfocaba en reclamos materiales.
Callejón acusó a Diotto de vandalizar su camioneta doblándole la patente, no pagar alimentos desde diciembre pasado con solo 45 mil pesos como última cuota irrisoria, y pedir la tenencia de Giovanna mientras deterioraba el patrimonio familiar. Denunció que Diotto filtró su dirección a través de Marcela Tauro y la dejó en la calle al impulsar el remate de la casa en el Banco Provincia.
Defendió su estadía en un hotel como refugio para ella y su hija durante cuatro años de separación, agradeciendo al lugar que la protegió, y rechazó las críticas de Diotto sobre vivir como "diva". Afirmó que Giovanna está cuidada, contenida en su carrera artística y ajena a los detalles del conflicto, insistiendo en que la verdad saldrá en el juicio público con pericias pendientes.
Respondiendo a la nota de Diotto, Callejón lo tildó de mentiroso e indefendible, negando cambio de carátula y acusándolo de violencia vicaria al avergonzar a la niña por el hotel. El cronista Julián describió a Diotto saliendo derrotado tras su alocución contundente en la audiencia preliminar.