Los alquileres subieron un 423% desde 2023 hasta 2026, el doble de la inflación que acumuló un 209%, según estudios de la Federación de Inquilinos y la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Los inquilinos destinan cerca del 50% de su salario a alquileres más expensas, en un contexto de salarios atrasados y poca oferta de propiedades durante ese período.
La nueva ley permite pactar actualizaciones por IPC o dólar: el IPC sube 2-3% mensuales y complica a inquilinos, mientras el dólar atrasado beneficia a algunos. Propietarios defienden las rentas como su jubilación ante un capital invertido, y el problema raíz es la inflación alta del gobierno de Alberto Fernández y los primeros meses de Javier Milei.
Solo tres gremios superaron la inflación: aceiteros por 12%, encargados y porteros, y transporte automotor, aunque con salarios bajos. Bancarios empataron gracias a cláusula gatillo, pero el resto perdió. Ahora con más oferta y posible IPC al 1%, inquilinos podrían recuperar terreno si salarios mejoran.
Adrián Ventura explicó las posturas de inquilinos y propietarios, destacando que la culpa no es de unos u otros sino de la inflación y salarios estancados.