Un video en formato VHS rescató la experiencia de un videoclub Blockbuster en los años 90, mostrando estanterías repletas de películas, logos icónicos y niños buscando cintas infantiles.
Los panelistas recordaron la necesidad de reservar estrenos en videoclubs de barrio, devolver cintas rebobinadas para evitar multas y alquilar por 24 o 48 horas. Blockbuster destacaba por múltiples copias de novedades.
La nostalgia invadió el estudio, con comentarios sobre cómo esa era se terminó, aunque algunos afortunados la vivieron.