En un caso, vecinos y peatones redujeron a un ladrón de celulares que gritaba pidiendo auxilio mientras lo golpeaban en la vía pública, recuperando los elementos robados pero dejándolo escapar sin entregar a la policía. En otro incidente en Martín Fierro y Santander, motochorros en dos motos asaltaron a una familia; un vecino tackleó a la mujer cómplice, la retuvieron y golpearon hasta que llegó la policía, mientras sus dos compañeros huyeron.
Los arrebatadores mostraron elementos sustraídos antes de ser confrontados; en el segundo caso, la moto de la mujer chocó contra una pared tras ser derribada. La reacción vecinal fue violenta y directa contra los delincuentes.