Uruguay activa su ley de eutanasia para mayores de edad con procesos irreversibles y sufrimiento intenso, mediante protocolo con médicos, psicólogos y psiquiatras que verifican facultades mentales.
El presidente firmó el decreto reglamentario tras aprobación congresal. En Argentina existe ley de muerte digna desde 2012 (eutanasia pasiva: suspender tratamientos invasivos), pero cinco proyectos de eutanasia activa avanzan en Congreso.
Inspirado en Colombia y Ecuador, distingue de muerte digna por no prolongar vida incurable. Caso de Camila impulsó la norma argentina.