Donald Trump, presidente de Estados Unidos, advirtió que Cuba va a caer pronto y que La Habana debe llegar a un acuerdo o enfrentar consecuencias. Esta declaración se da en el contexto de las tensiones continuas con la isla.
China reiteró su firme apoyo a Cuba y condenó las amenazas estadounidenses, oponiéndose a la diplomacia coercitiva y al embargo de décadas. Pekín respalda la soberanía cubana contra injerencias extranjeras, agravadas por la captura de Nicolás Maduro que privó a La Habana de petróleo venezolano.
Washington permitió recientemente la descarga de un cargamento de crudo ruso en Cuba a finales de marzo, y Rusia anunció un segundo buque, pese a las advertencias de Trump.