Marta Ford, hija del fallecido empresario chocolatero Ricardo Ford, reveló que se mudó de la casa familiar por experiencias paranormales constantes desde la muerte de su padre en 2013 a los 45 años, sintiendo energías, figuras de personas y presencias que la inquietaban.
El encargado del edificio confirmó haber visto a Ricardo varias veces en la cochera, acercándose normal como si estuviera vivo, pero desapareciendo al intentarlo saludar; revisaron cámaras y no apareció en grabaciones, y otros vecinos como José también lo avistaron, considerándolo normal.
Marta aclaró que no lo asocia a energía negativa, pero prefirió un espacio sin esas sensaciones, mientras el panel debatió el escalofrío de sentir a un ser querido fallecido, mencionando suicidios en la familia como el de Gustavo.
Esto abrió debate sobre fenómenos inexplicables en famosos, extendiéndose a otras anécdotas similares.