En el juicio por la muerte de Diego Maradona, el médico Leopoldo Luque pidió declarar de urgencia, lo que demoró las declaraciones de testigos como el doctor Pinto. Luque, como imputado, puede hacerlo en cualquier momento y su pedido parece relacionado con la aparición televisiva de otro acusado, Mariano Perroni, en el programa A Dos Voces con Pierre y Burlando la noche anterior.
El doctor Pinto, que atendió en vivo el día de la muerte, confirmó que Maradona nunca tuvo signos vitales ni actividad eléctrica en el corazón, según el monitor. Llegaron con equipamiento completo: oxígeno, desfibrilador y monitor, porque no había nada en el lugar de internación domiciliaria.
Pinto enfatizó que Maradona era un paciente de alto riesgo, obeso con problemas cardíacos, que necesitaba al menos un tubo de oxígeno y desfibrilador en el lugar. Un médico cardiólogo con diuréticos podría haberlo salvado en teoría, pero no lo atendieron como paciente cardíaco. La declaración de Luque podría extenderse horas, embarrando la cancha según algunos.
Panelistas destacaron que Luque era el responsable médico, sobre él Morla o Comargo, y cuestionaron si fue descuido o intencional dejarlo sin equipos, en contexto de alcohol, ansiolíticos y marihuana.