Ludmila, una argentina en Chile, vive aterrada en una casa con su amiga y la exmujer de su pareja, temerosa de que su ex, condenado por violencia pero libre con arresto domiciliario nocturno, la mate junto a su bebé de tres meses, tras amenazas explícitas y tres desacatos a la perimetral.
La relación comenzó virtualmente en 2024 durante viajes de Ludmila por su emprendimiento de indumentaria; el hombre, gerente con alto poder, la invitó a vivir juntos, pero al quedar embarazada la agredió físicamente pese a sus ocho meses de gestación. La justicia chilena lo condenó pero lo dejó libre de día, impidiéndole a ella salir del país con el hijo sin su permiso.
Hace horas oyeron ruidos en la casa sospechando de él; la exmujer Macarena contó que él la atropelló frente a sus tres hijos tras siete años de pareja, recibiendo solo una multa de 300 dólares pese a declararse culpable. La familia del agresor, incluyendo hermanas Macarena Alcayaga, Mariana Alcayaga y tío Víctor Deia, las hostiga y expuso sus datos.
Consultaron el consulado argentino sin avances; denuncian impunidad por contactos del agresor y piden ayuda urgente a Cancillería para repatriarse, destacando el embarazo de riesgo del bebé que estuvo internado dos meses.
Las tres mujeres se protegen mutuamente ante funas en redes incitando violencia, con audios de amenazas desde la cárcel y antecedentes como intento de homicidio a la exmujer.