Israel trazó sus intereses en el sur de Líbano y el jefe del Estado Mayor israelí declaró que la zona desde la frontera hasta el río Litani, unos 30 kilómetros, se convertirá en una zona de tiro letal para Hezbollah.
Los bombardeos israelíes se intensificaron en el sur libanés, con combates en Giam y Ben Jebel, donde soldados israelíes cercaron a Hezbollah y entraron al centro de Ben Jebel, fotografiándose en un monumento emblemático del discurso de Hassan Nasrallah en 2000.
Israel busca desarme de Hezbollah más allá de una zona de amortiguamiento de ocho kilómetros para garantizar seguridad en el norte israelí, aunque Hezbollah es también partido político que complica negociaciones por normas constitucionales libanesas en estado de guerra con Israel desde 1948.
Existen dos bandos en Líbano: uno quiere seguir luchando contra la ocupación israelí y ve a Hezbollah como resistencia única, mientras mueren civiles; hoy cuatro paramédicos fallecieron, sumando más de 2.100 muertos y cerca de 10.000 heridos en cinco semanas de guerra. Esto ocurre a puertas de un posible alto el fuego de una o dos semanas mediado por Marco Rubio, aunque Hezbollah atribuye mérito a presión de Irán.