Un hombre agredió salvajemente a su perro en el hall de un edificio de Fitz Roy 2441, Palermo, dándole patadas que lo dejaron al borde de la muerte; quedó demorado por maltrato animal, delito excarcelable con pena máxima de 1 año.
El portero Héctor relató que oyó llantos y golpes a las 10 de la noche, revisó cámaras y vio la golpiza; el agresor aparentaba normalidad previa, pero vecinos mencionan conflictos; el perro bajó solo por escaleras tras escaparse del depto en quinto piso.
Vecinos temen su liberación inminente y reacciones al cruzarlo, ya que vive con mujer, hijastras y otros animales; el portero grabó y alertó al consorcio, quedando helado por la brutalidad inesperada.