El panel de Intrusos profundizó en las anécdotas de Grecia Colmenares contadas por un ex productor de Marcelo Tinelli, revelando que la actriz venezolana exigía habitaciones de hotel pintadas con colores específicos y orientadas norte-sur, además de un chofer y auto exclusivo las 24 horas, complicando la logística incluso en pueblos pequeños durante el Bailando.
En el programa, destacaron su falta de plasticidad escénica, describiéndola como un "cuerpo de arcilla" que se rompía por dentro pese al esfuerzo, y recordaron escenas ridículas de sus telenovelas como Topacio y Más allá del horizonte, burlándose de su personaje ciego recurrente y fijación con robarle cosas del camarín, por lo que orinaba en botellitas para no salir.
Mostraron su participación en el Gran Hermano italiano, donde su hijo Caracas la visitó emocionado, pero cuestionaron versiones sobre su paternidad y separación, y criticaron la imagen viral de ella dormida sin dientes, comparándola con una "momia" o "velorio", lamentando que termine su carrera así tras éxitos en novelas.
El debate incluyó burlas a su baile como "trampa mortal" y defensas leves por su esfuerzo a los 40 años sin experiencia, manteniendo el tono chimentero y sensacionalista del programa.