Imágenes sensibles captaron al Gonzalo Calderón Doblas maltratando brutalmente a su perrito en Fitzroy 2400 de Palermo, que sobrevivió y quedó bajo custodia de su hijastra. Una vecina llamada Verónica oyó llantos, revisó cámaras de seguridad y denunció junto a Héctor, mientras el agresor insultó a los vecinos que le reclamaron.
La policía del 911 lo aprehendió rápidamente y lo llevó a la comisaría, donde el perro pasó horas antes de ser entregado a la hijastra, quien lo custodiaba diariamente mientras trabajaba. Calderón Doblas vive en un edificio de Palermo, alquila en el quinto piso y tiene antecedentes que se están chequeando; vecinos le temían por su agresividad recurrente.
Marcelo Chambita, abogado proteccionista, intervino en la denuncia y reveló que hay más perros en la propiedad que fueron retirados. Explicó que el maltrato es recurrente, especialmente en el conurbano bonaerense por falta de fiscalías especializadas como la UFEMA en CABA, y vinculó estos actos a patrones violentos que escalan a personas.
La ley nacional prevé penas de 15 días a 1 año, insuficientes según expertos, aunque en CABA la Ley Huellas suma multas y tareas comunitarias. Piden pericias psicológicas para el agresor, quien descargó frustraciones en el animal vulnerable, y mayor visibilidad para reformar la norma de 72 años sin cambios.