La escuela de kitesurf en El Cóndor, Viedma, cumple 20 años gracias a vientos constantes y agua baja ideal para aprender.
Marcelo Ruiz explica que surgió por las condiciones naturales superventosas y retiro de marea, atrayendo alumnos de todo el país.
Una persona aprende en ocho clases a bordear 8 a 30 metros sobre la tabla, un logro inolvidable.
El Festival del Viento durante Semana Santa y la comunidad crecieron con esta disciplina mágica que requiere viento moderado a fuerte.
Equipo portátil facilita viajes; hasta un hombre de 78 años aprendió.