Kirk Moore, director de un colegio en Oklahoma, inmovilizó a un joven armado que intentaba ingresar, evitando una masacre; Moore recibió un disparo en la pierna pero nadie más resultó herido.
El director de camisa gris sujetó la mano con el arma y la nuca del agresor; otro colaborador quitó el arma; Moore empuja al agresor contra un banco y lo inmoviliza en el suelo antes de que patearan el arma.
El educador con más de 30 años de experiencia neutralizó el ataque en la entrada de la escuela.