El gobierno confirmó el despido de más de 140 trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional, muchos contratados sin indemnización, en un recorte que afecta 123 estaciones en todo el país y reduce la planta en un 45% de 972 a unos 540 empleados.
Los despedidos impactan operaciones esenciales como aviación civil y militar, que no podrían despegar sin partes meteorológicos, navegación marítima por olas y temporales, gestión de emergencias para defensa civil y bomberos, producción agropecuaria con estaciones históricas, y defensa en Antártida.
Se prevé un posible paro y apagón meteorológico el 24 de abril, paralizando aviones y alertas tempranas vitales para salvar vidas en inundaciones, incendios y vientos fuertes.
Los panelistas destacan la bestialidad del recorte, la preparación de los meteorólogos y la indispensabilidad del servicio para 47 millones de personas, con solo 300 por turno en todo el país.