Un conductor aceleró su camioneta Peugeot Pía Toro para escapar de tres delincuentes armados que bajaron de una Honda HR-V blanca robada en Ramos Mejía; los ladrones vestían ropa de trabajadores para camuflarse y lo interceptaron en una esquina.
Los asaltantes cubrieron laterales y apuntaron armas, pero el hombre arriesgó todo al marchar a fondo pese al peligro de disparos frontales o laterales.
El disfraz con overoles simulaba pintores o empleados, permitiendo robar tranquilos en horario laboral.