China inauguró la primera línea de ensamblaje totalmente automatizada de robots humanoides, que produce una unidad cada 30 minutos y alcanzará 10.000 unidades anuales.
La fábrica incrementa la eficiencia en más del 50% con 24 procesos digitalizados de precisión, reemplazando mano de obra humana en tareas repetitivas como fabricación de automóviles o cuidado, ante la falta de trabajadores dispuestos.
Los conductores advierten sobre la rápida autoconciencia de la inteligencia artificial, con robots creando robots pronto, evocando películas como Wall-E donde humanos quedan inactivos.