Los panelistas discutieron una amenaza de masacrar un colegio, relacionándola con la ausencia de salud mental en las escuelas y falta de financiamiento por parte del gobierno nacional. Un participante defendió que no se puede ligar directamente la amenaza a políticas criticadas.
Se comparó con los insultos habituales en el Congreso de la Nación entre contrincantes políticos, sugiriendo que tales incidentes podrían extenderse a entornos escolares.