Una vecina adinerada protagoniza un escándalo al exigir que corten la parrilla de sus vecinos humildes instalada en la vereda, alegando que "no se puede" y mostrando desprecio por su condición económica.
Los vecinos responden mostrando habilitaciones y cámaras que registran insultos como "crotos" y mediaciones fallidas. La rica afirma no odiar a los pobres pero que "no hacen juego con el paisaje".
El video viral incluye discusiones acaloradas donde la hija de la rica llama "crotada" a la situación, y se revela que uno trabaja "como sea" sin habilitación formal.