Estudiantes y profesionales de la UBA realizan un paro a la japonesa de 24 horas trabajando más para reclamar la ley de financiamiento universitario vetada, ofreciendo charlas públicas, atención odontológica, óptica, veterinaria y más gratis en facultades como Ciencias Económicas.
Colas enormes hasta Avenida Córdoba y Junín para tratamientos de conducto, caries, dioptrías con entrega de anteojos gratis al día siguiente; priorizan turneros pero atienden sin interrupción académica, destacando necesidades populares y apoyo a universidad pública.
Los participantes explican que sueldos retrasados y veto obligan esta protesta inusual inspirada en producción constante japonesa, instalando la importancia de investigación y cuidado público sin parar clases.