Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica, afirmó que no pueden confirmar si Irán tiene capacidad para una bomba nuclear porque los inspectores no accedieron a todo. Destacó que 440 kilos de uranio altamente enriquecido en Irán no tuvieron supervisión directa.
Irán sigue sujeto al Tratado de No Proliferación y debe rendir cuentas por su material atómico. Grossi alertó que sin control verificable, el uranio podría usarse en un programa no pacífico, superando posiblemente el porcentaje para fines civiles.
El temor radica en que el enriquecimiento supere niveles pacíficos y permita fabricar armas nucleares pronto.