Pergolini contó una anécdota donde se acercó humildemente a Mariano Mores para tocar "Uno" en el piano durante un ensayo, pero Mores lo corrigió duramente diciendo que toca mal.
Se sentó, tocó pésimo y Mores lo paró en seco. Pergolini sintió vergüenza y nunca más tocó esa pieza, incluso prendió fuego al piano en casa por la pena.