En el programa DirecTV - DGO Presentan: Espiando la casa, los participantes entregan números a quienes menos desean que lleguen a la final de Gran Hermano, desatando un intercambio de críticas feroces sobre estrategias, personalidades falsas y actitudes egoístas.
Chipio recibe cuestionamientos por meterse en discusiones ajenas y actuar como policía de la casa, mientras defiende su rol en incidentes como el de la cerveza y los huevos, insistiendo en que busca proteger al grupo de sanciones. Juani critica a varios por sus juegos, incluyendo a Brian por moralismo y a Pincoya por reconciliaciones rápidas, y Martin por soberbia y rencor.
Otros turnos incluyen a Martin acusando a Pincoya de egoísmo con la comida y a Grecia de ser una gran rival por su congruencia emocional. Titi es señalada como manipuladora, Edu como hermano pero peligroso rival, y Brian como hipócrita que contradice su mensaje inicial de aprender a amar con actitudes agresivas y ensuciadoras.
Las discusiones escalan con interrupciones y defensas apasionadas, como Tamara recibiendo el desafío de mostrar más su personalidad desatada de Gran Hermano 1, mientras los involucrados responden que el público decidirá en la placa.