En Re despiertos, los panelistas debatieron acaloradamente sobre no mezclar cucharas en helados para evitar sabores revueltos, con uno obsesionado por la higiene compartida.
Realizaron un juego donde probaron helados a ciegas como tramontana, dulce de leche, bolitas de cereal y chocolate con almendras, desbloqueando gustos nuevos en 48 años de rutinas alimenticias.
Compartieron anécdotas personales sobre parejas insistiendo en probar dulce con salado o dejar vicios como fumar, celebrando maduraciones y sueños imposibles como dormir hasta tarde.