El panel discutió las dificultades de la reconstrucción post-inundación, como limpiar barro durante meses, pérdidas irreparables de recuerdos y electrodomésticos, y riesgos sanitarios por napas altas, infecciones, reptiles y cables húmedos.
Criticaron la falta de obras pese a inundaciones recurrentes desde 1998 en Santa Fe y Litoral, la solidaridad vecinal pese a ausencias municipales, y pidieron evitar la grieta política enfocándose en damnificados humildes sin recursos para seguros o mudanzas.
Recordaron colectas pasadas y urgieron donaciones de lavandina, alimentos y colchones, destacando que el día después es peor con familias sin medios para rearmar vidas en zonas vulnerables.
Anita resumió el temporal en norte de Santa Fe con 30 familias evacuadas en Reconquista y otras ciudades, clases suspendidas y donaciones en centros operativos.