Investigadores revelan que las olas de calor marinas actúan como combustible para intensificar huracanes y ciclones tropicales antes de tocar tierra firme, convirtiéndolos en sistemas de gran poder destructivo con graves consecuencias económicas y humanas.
El estudio publicado en la revista Science Advance y coordinado por el especialista Joel Ratfar de la Universidad de Princeton analizó 1.600 ciclones tropicales que tocaron tierra desde 1981, encontrando que más de la mitad cruzaron por estas olas de calor, reforzando la conexión entre el calentamiento oceánico y desastres meteorológicos costosos.
Expertos advierten que el aumento de la temperatura en los océanos provoca estas olas que favorecen la evolución de tormentas a supertormentas.