En Palermo, cerca del hipódromo, el agua estancada persiste con embarrados, basura como ramas y restos de obras del tranvía con tablas y clavos grandes.
Los peatones cruzan por puentes improvisados con pallets y caballetes, mientras camiones aspiradores limpian sumideros obstruidos. El tránsito permanece cerrado desde Figueroa Alcorta por Dorrego hacia Libertador, con agentes desviando vehículos bajo lluvia continua.
La salida por Dorrego desde Lugones está inundada, y aparecieron peces en la calle Libertador por reflujo del río. Vecinos culpan obstrucciones de obras de paradores del trambús y el desarrollo inmobiliario Hipolo, que reemplazó superficie permeable por cemento y taponó desagües.
Entrevistas muestran trámites suspendidos como psicofísicos aeroportuarios porque médicos no llegaron, el Club Alemán y el hipódromo inundados, peatones caminando por carriles centrales y trabajadores en bici mojados. Maquinaria de la Ciudad limpia, pero el agua no drena rápido generando taponazo.
Tránsito XXL con congestión en Dorrego entre Figueroa Alcorta y Libertador pese a que el grueso bajó en otras zonas.